Autora: Maud JOLY, historiadora.
Localización: Arxiu Històric de CCOO de Catalunya.

Matar esta inscrito en el código de la guerra. Rapar, en cambio, producir el espectáculo publico de la degradación de la mujer como mujer, no esta inscrito en ningún código civilizado que nos sea familiar y dibuja bajo los pasos de nuestros contemporáneos un abismo regresivo que le agarra de espanto.”1

Hace algún tiempo, apareció en Francia un articulo sobre un acontecimiento represivo ligado a la historia española contemporánea. En él, una historiadora evocaba el uso del “corte de pelo” contra numerosas mujeres del lado republicano, pero lo hacía con informaciones imprecisas y de aquí nació la voluntad de profundizar en el tema y de entender su significado. Entenderlo desde la constatación  que, a pesar que este fenómeno represivo se dio también en Francia durante la liberación2 (1944-1945), para castigar “la colaboración sentimental” de algunas francesas, si bien existe un fondo común entre las experiencias francesas y alemanas, no encontramos este punto nodal en el caso español. Precisamente por este motivo, esta diferencia incitaba a la negativa de creer que este castigo no sea portador de sentido y invitaba a integrar las relaciones “masculino/femenino” en las interpretaciones históricas dentro de las cuales se podría dilucidar el problema.
Al concentrarse sobre este acontecimiento, una constatación se hizo evidente: el hiato entre una realidad histórica de dimensión cierta y una ausencia evidente dentro de la historiografía española y extranjera. Dentro de este hiato el trabajo de investigación se encontró frente a una reflexión abierta: la del olvido histórico del “camino memorialístico”, vinculado al período de la guerra civil y del franquismo en la sociedad española.
Para oponerse a todo determinismo histórico (sentido al principio de la investigación a través del discurso de “sujeto imposible” y por tanto de “historia imposible”), hemos querido recuperar la memoria sobre este procedimiento represivo, reunir las informaciones descriptivas (a partir de la fuente oral y escrita), para luchar contra este “ángulo muerto” de la historia española e integrarlo en las “experiencias colectivas españolas” de la represión franquista (ya que, efectivamente, el registro histórico no nos  habla en ningún caso del uso de esta violencia por el bando republicano).  En este sentido, el trabajo propone dos ejes de reflexión.

La represión de genero bajo el primer franquismo

El primero eje se concentra en la “lectura” de esta violencia, poniendo de relieve su dimensión “sexuada”, “visual” y su integración en el arsenal represivo –condicionado por un proyecto ideológico, social y político– de un régimen determinado. “Los desfiles dantescos” de mujeres rapadas corresponden a imágenes integradas al “paisaje” de la guerra civil y de la posguerra en numerosos pueblos españoles. Dedicar un estudio a esta violencia ilustra la convicción de que merece una revalorización histórica. Decir que los “cortes de pelo” son violentos es una evidencia. La enumeración de estos gestos y actitudes que causan detrimento a la integridad, tanto física como moral, de la gente constituye su definición positiva. Como “tipo” de violencia, el “corte de pelo” suscita numerosas preguntas y se inscribe en una lectura y escritura nuevas de las “experiencias femeninas”. Lectura compleja, a su vez, por cuanto la tenemos que integrar dentro de un periodo (de guerra y de postguerra, en la medida en que las limites cronológicos van de 1936 al final de los años cuarenta) de divisiones y de enfrentamientos ideológicos durante el cual las líneas tradicionales de genero se rompen y en consecuencia la frontera ideológica cruza la de los sexos.
El estudio consistió en evaluar la dimensión de este uso represivo contra las mujeres a partir de la guerra civil (entre 1936 y el final de los años cuarenta)3. Dado su carácter de “hueco histórico”, fue necesario estimular las fuentes (escritas y orales) para establecer un corpus de datos desde los cuales entender y analizar esta violencia “particular”. En este contexto, insistimos en la dimensión “sexuada” de la represión, utilizando a la vez los conceptos sociológicos y antropológicos. Hemos subrayado la lectura simbólica de la violencia y intentado establecer una tipología de las víctimas (que se revelo compleja en la medida en qué el acontecimiento flota, y se dispersa, siempre entre el infinito particular de tal “caso” mencionado y la aproximación a las generalidades). Además, nos hemos concentrado sobre el fenómeno de “estigmatización” que vivieron estas mujeres en un periodo de “crisis” de la sociedad española. Eso permite entender las representaciones que se construyen sobre ella y explicar las “respuestas” represivas.
Después, notamos que para destruir la condición femenina de la mujer republicana, para provocar la humillación, la dimensión visual del acto es un aspecto esencial. Se trata de una violencia visible y que tiene que ser vista. Hemos constatado diferentes tiempos de esta “visibilidad” contenida en la dimensión ostentosa del acto represivo (la degradación física, los paseos colectivos, y el “después” con las huellas visuales). El estudio de este acontecimiento invita a reflexionar sobre los comportamientos de los franquistas y su política represiva general organizada a la escala nacional.
En el contexto de divisiones y de enfrentamientos ideológicos las marcas y también las relaciones entre los sexos se rompen dentro de estas sociedades de guerra y posguerra. Aún así, podemos decir que en la guerra civil española, la frontera ideológica cruza la de los sexos. Así, en estos periodos  aparecen tipos de violencias particulares que se tienen que repensar y hacer salir de la “marginalidad  histórica”. En efecto, después del trabajo de investigación, podemos subrayar la importancia del uso del corte de pelo contra muchas republicanas, de clases sociales, de edades y de compromisos políticos muy heterogéneos.
Por otra parte, enfocamos el estudio de este “método represivo” en el espacio de la retaguardia, lugar de “visibilidad” de las mujeres, marco especifico de ciertos usos violentos. Corresponde también al espacio vinculado al concepto de “posguerra” en la medida en que allí explotan las venganzas, las represalias, las medidas punitivas para paralizar y aterrorizar el enemigo. Espacio, que a su vez, se tiene inscribir dentro de la política franquista. En efecto, la aparición y el desarrollo del “corte de pelo” no se pueden disociar del contexto político y cultural. En un tiempo (durante el cual los papeles de las mujeres cambian) donde se crean procesos de estigmatización hacia las mujeres, todo un léxico aparece para calificar las republicanas que esta vinculado a la comprensión de esta represión. Los discursos falócratas ilustran la existencia de una interpenetración de lo sexual y lo político bajo la España de Franco.
Así, la cuestión reside en proponer una lectura de esta represión, ilustrar la utilización de una “violencia sexuada” franquista. La meta consiste también en “recuperar” los testimonios descriptivos a fin de entender este elemento del arsenal represivo, en retranscribir el proceso violento (porque hay que mostrar como era organizado con diferentes “tiempos” entre el hecho de rapar, de dar aceite de ricino, de pasear las mujeres en los lugares públicos...). Ponemos de relieve la dimensión ostentosa de la represión a partir de los casos relevantes. A través del trabajo sobre este “hecho”, integramos el estudio de las humillaciones, de los traumas durante estos periodos de crisis. A lo largo de esta carrera, a través de las huellas memorialísticas, se confirma que el corte de pelo esta inscrito en las “experiencias femeninas colectivas” de las españolas, que ocurrió de manera corriente y que la figura de la “mujer rapada” forma parte del paisaje de “posguerra” (recordemos que la posguerra empezó ya en 1936 en la medida en que los franquistas tomaron a estas fechas pueblos y zonas geográficas). Este acontecimiento histórico contiene muchas significaciones que se tienen que integrar en el periodo considerado.
Cuando discurrimos por este eje, en relación con la “semiótica de los cuerpos”, hay que subrayar el simbolismo contenido en la cabellera, la utilización de gestos represivos de “genero” y su análisis histórico y antropológico. A partir de los diferentes casos recuperados, nos encontramos frente a un procedimiento multiforme y el establecimiento de una tipología de la represión de genero bajo la España franquista parece imposible en la medida en que no existe una “figura” de mujer rapada, sino que esta se encuentra atravesada de mujeres de edad, clase y compromiso político muy variados. El uso de la represión se inscribe en el proyecto amplio de institucionalización de un terror paralizador y esta violencia específica  toma todo su sentido porque sus víctimas son mujeres. Es decir, si no encontramos una tipología específica de la represión de genero, más allá de la inscripción en el campo siempre fluido de la mujer republicana (con grados de adscripción de clase, ideológica y relacional sumamente heterogénea que hacen imposible hablar de una mujer rapada tipo), tendremos que contextualizar esta represión no en la realidad de la mujer rapada, sino en la construcción de la mujer roja  dentro del imaginario franquista. Y es en esta construcción, que ve en la mujer roja construida la máxima transgresión de los valores que pretende representar el Nuevo Estado, donde encontraremos las llaves que dan sentido a la represión de genero en la España franquista. A su vez, este estudio nos permitirá captar la dimensión de un régimen que tenia en su componente patriarcal y su reacción contra cualquier transgresión de los espacios tradicionales de las mujeres, uno de sus ejes centrales de actuación.       

Del tiempo del silencio al tiempo de la palabra

El segundo eje de análisis  corresponde a la aproximación a la dinámica de la memoria sobre este acontecimiento represivo. En efecto, hemos intentado evaluar dos memorias características del fenómeno: la “inmediata” y la “post-acontecimiento”. Esto nos permite mostrar el camino de la memoria, con sus discriminaciones, sus ocultaciones y sus elecciones y así comprender las representaciones colectivas de un periodo histórico. Para descubrir el camino de la memoria, hemos estimulado diferentes fuentes: las memorias, los cantos, la escritura del exilio,  los dibujos. Todas ellas soportes de expresión de memorias a la vez personales, sexuadas, colectivas... Pero en este campo las fuentes orales son el eje de apoyo de nuestra investigación. A lo largo del estudio hemos intentado “recuperar las voces femeninas” antes que mueran,  y  así relegitimar este “ángulo muerto” de la historia española reciente.
Por otra parte, hemos retranscribido la dinámica de la memoria que se construyó sobre este hecho, poniendo de relieve el mecanismo del olvido que conduce a la marginalidad de sucesos ricos de sentidos históricos y culturales. A partir de las memorias de guerra, de la escritura del exilio, de los testimonios personales, se nota que el “corte de pelo” figura en el paisaje de la guerra civil y de la postguerra. Estas memorias espontaneas (a través de la expresión de sus reacciones frente al contexto de enfrentamiento) revelan la dimensión del hecho, presentándolo como un uso “corriente” y parte integrante del periodo histórico. Así, ¿porque olvidamos, porque seleccionamos, porque ocultamos con el paso del tiempo? Esta pregunta invita a entender la sociedad actual y su representación del pasado, a comprender las razones del silencio, a defender una relectura de la historia. A partir de las entrevistas, queremos recuperar este “patrimonio histórico colectivo”, estimular los recuerdos, revelar las memorias y dar a la escritura de las experiencias colectivas de los españoles su legitimo sitio.
En efecto, partimos de la primera constatación de la existencia de un hiato entre la dimensión histórica y humana de esta represión y su ausencia en los estudios. Queremos dar una visibilidad real a esta violencia, antes que las fuentes “vivas” se mueran y que la memoria se rompa. Notamos que la marginalidad tiene su promesa de fecundidad y el trabajo de legitimación estimula la palabra de los testigos y las fuentes explotadas de manera diferente. Tenemos la convicción de que hay que seguir las investigaciones sobre este tema que tiene su propio sentido dentro de esta ultima posguerra de la historia española.


1Brossat (Alain), Les tondues: un carnaval moche, Manya, Paris, 1992, p.205.
2Existe dos estudios sobre este tema en Francia: Virgili (Fabrice), La France “virile” des femmes tondues à la libération, Payot, Paris, 2000 et Brossat (Alain), Les tondues: un carnaval moche, Manya, Paris, 1992.
3Hemos decubierto un caso suelto en 1953 durante la represion de una huelga obrera en Asturias.